No se muere solo una vez
Durii Editorial · Contemporánea · Narrativa · Adultos (+18 años)
Sinopsis
Gael Landaluce Romero tiene cuarenta años, firma una columna de viajes en una revista digital y ha aprendido a hablar de sus rupturas con el vocabulario preciso de la psicología: refuerzo intermitente, limerencia, dependencia emocional. Lo sabe nombrar todo. No sabe evitarlo. Conoce a Anaís Rodríguez en una aplicación de citas después de meses de encuentros vacíos. Ella acaba de separarse de Agathe, una francesa narcisista que la sometió durante años a un control emocional sistemático, y llega a la relación con una condición clara: nada de jerarquías, nada de exclusividad, libertad total para ambos. Gael, que se cree deconstruido y dispuesto a explorar vínculos no normativos, acepta encantado. Lo que no anticipa es hasta qué punto esa libertad pactada va a convertirse en el mecanismo perfecto para su propia destrucción. Para sobrevivir a la incertidumbre que Anaís le impone —sus silencios, sus desapariciones, sus reconciliaciones repentinas—, Gael redacta, en un vuelo nocturno hacia el Caribe, Las Leyes de la Fratría: diecisiete artículos que reglamentan lo que llama su «unión libre y voluntaria». Es un documento absurdo y solemne a la vez, la prueba de que quien más necesita controlar es quien menos control tiene. La novela avanza en dos líneas paralelas. Una es la relación con Anaís, contada con precisión clínica y sin autocompasión: los celos que Gael convierte en táctica, las humillaciones que acepta y las que ni siquiera identifica como tales, el momento en que ella parece entregarse por completo y anuncia que quiere presentarle a su familia. La otra línea son los cuadernos de bitácora: los correos que Gael envía a Luisa, su editora y amiga, desde Isla Estevanica y después desde los territorios ocupados de Zebouan Oriental, donde se hace pasar por turista para colarse en una región vetada a los periodistas. Estos reportajes —sobre colonialismo, desigualdad, migración, dictaduras— son crónicas rigurosas de realidades ajenas que funcionan, en el fondo, como un intento de huida de sí mismo. Cartas a Anaís que nunca llegan a enviarse y textos poéticos intercalados hacen visible lo que el periodismo, por definición, tiene que callar. El punto de inflexión llega cuando Gael es detenido y retenido varios días por las autoridades locales, acusado de vinculación con actividades sospechosas por el simple hecho de llevar un libro sobre la historia del territorio. De vuelta en Madrid, destrozado, recibe la llamada que llevaba semanas esperando: Anaís quiere verle. Lo que sigue es una escena que reorganiza por completo lo que el lector creía saber sobre ambos: un embarazo, una reconciliación que resulta mucho más calculada de lo que parece, y un descubrimiento —obtenido por medios que Gael sabe que no debería haber empleado— que le revela hasta qué punto ha sido manipulado desde el principio. Lejos de retirarse con dignidad, Gael responde con una jugada propia: una negociación fría, casi quirúrgica, que pone en juego su paternidad legal a cambio de seguir teniendo acceso a la única droga que le mantiene con vida. No se muere solo una vez sigue a un narrador que puede diagnosticar con exactitud milimétrica el mecanismo que lo está destruyendo y que, aun así, es incapaz de dejar de alimentarlo, hasta un final que deja al lector, y no al protagonista, la última palabra sobre lo que ha ocurrido.
Argumentos de venta
- Una voz narrativa que analiza su propia adicción emocional con precisión clínica y no logra, aun así, dejar de alimentarla.
- Estructura dual: la relación tóxica y los reportajes de viaje por territorios reales en conflicto se iluminan mutuamente.
- Las Leyes de la Fratría: un documento paródico que convierte el amor líquido contemporáneo en materia narrativa memorable.
- Un final abierto que traslada al lector la responsabilidad de juzgar —o comprender— al protagonista.
- Escrita por un letrista de rock: prosa con la urgencia y el riesgo de una canción, sin red.
Comparables
- Un amor, Sara Mesa
- Serotonina, Michel Houellebecq
- Beautiful World, Where Are You, Sally Rooney
Datos técnicos
- ISBN
- 978-84-10075-75-7
- Formato
- Tapa blanda
- Páginas
- 164
- Dimensiones
- 144 × 233 mm
- Peso
- 228 g
- PVP
- 18,00 € (IVA incluido)
- Publicación
- 30 de abril de 2026
- Edición
- 1ª edición
- Depósito legal
- M-9025-2026
- Lengua
- spa
- Sello
- Durii Editorial
- Colección
- Contemporánea
- Edad
- Adultos (+18 años)
- Ebook
- 978-84-10075-76-4 · 8,00 €
Clasificación
Autoficción · Novela de la obsesión amorosa · Diario de viaje ficcionalizado · Sátira social y política · Novela epistolar parcial
Para librerías y distribuidores
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Distribución: Azeta en España · Panoplia de Libros en Latinoamérica · Distribución directa con la editorial
Derechos
Derechos de traducción disponibles para todas las lenguas.
NO SE MUERE SOLO UNA VEZ (YOU DON'T DIE ONLY ONCE) is a corrosive, confessional novel about emotional addiction, told by a narrator who can diagnose his own toxic patterns with clinical precision — love bombing, intermittent reinforcement, limerence — and still cannot stop feeding them. Gael Landaluce, a forty-year-old travel journalist, meets Anaís on a dating app shortly after she leaves a narcissistic marriage. She proposes an open relationship with no hierarchies; he agrees, convinced he has deconstructed his own masculinity. On a night flight to the Caribbean, he drafts 'The Laws of the Fratría,' seventeen absurd, quasi-legal articles meant to turn dependency into a rational pact. The novel alternates this relationship with Gael's dispatches to his editor Luisa, sent from a fictionalized Caribbean island and from a disputed North African territory evoking Western Sahara. These travel chronicles — on colonialism, migration, dictatorship — function as a failed escape: wherever Gael goes, his obsession travels with him, surfacing in unsent letters and interspersed prose poems. The story escalates through a pregnancy, an engineered reconciliation, and a betrayal that Gael uncovers through increasingly desperate means, culminating in a cold, almost surgical negotiation over his own paternal rights — carried out with the same lucidity he has used to narrate his own collapse. Written by Álvaro Díaz del Real, a rock lyricist and vocalist publishing his third book, the prose carries the urgency of song lyrics: direct, unadorned, unafraid of ugliness. For readers of Michel Houellebecq's cynical male narrators, Sally Rooney's structural blend of correspondence and plot, and Sara Mesa's cold dissection of unequal relationships, this novel offers a genuinely uncomfortable, darkly funny take on contemporary love addiction — one that leaves judgment of its narrator entirely in the reader's hands.
Álvaro Díaz del Real
Sevilla · 1983
Sevilla, 1983. Letrista y vocalista de bandas de rock como Campito Fresa y Bisonte Blanco, escribe desde las tripas con la misma urgencia con la que canta, sin distancia de seguridad, sin red. Debutó con Instrucciones para ver un fantasma (2020). Andergraun (Durii, 2024) es la crónica de una generación que se apropió de cortijos abandonados para expandir la subcultura rave en Andalucía y de paso echarle un pulso a la tradición.





